Desde el momento en que la firma
invitaba a todos sus seguidores a su desfile Alta Costura su
principal intención fue ir de viaje al pasado, esos momentos donde
la Maison Francesa tenia un rumbo bastante claro.
Tal y como sucedió en el anterior show
de esta firma (Resort 2017), se realizo un homenaje a sus raíces o
inicios, exactamente al año 1947 cuando Monsieur Christian Dior
eligió un punto de la ciudad de París, “30 Avenue Montaigne”
como su casa de modas, un lugar para crear, dirigir y presentar sus
colecciones.
Esta vez no fue el Museo Rodin el
escenario elegido, las instalaciones de la Boutique de Alta Costura
donde actualmente se encuentran las oficinas principales y los
ateliers recibieron a un montón de celebridades. Cabe destacar que
debido a la gran cantidad de invitados, la organización del evento
decidió realizar dos presentaciones, la primera donde asistieron
cantantes, actrices, bloggers y la ultima, en horas de la tarde.
A pesar del montón de especulaciones,
Lucie Meier y Serge Ruffieux presentaron una colección donde se
olvidan de los matices, atrás quedaron los tonos llamativos, los
cortes asimétricos, las telas brillantes, estampados, transparencias
y un montón de recursos estéticos que utilizaron en su primer
desfile el pasado mes de enero.
La pulcritud habitual de la firma fue
una de las características principales, al igual que esas clásicas
siluetas entalladas en la cintura combinado las con elementos de
sastrería, tejidos plisados, bordados
y un sin fin de texturas.
Apenas vimos algunos destellos
metalizados más alla de los apliques que formaban parte de algunas
prendas, fueron las sofisticadas joyas de esta firma (especialmente
gargantillas) las protagonistas de los look más minimalistas.
El calzado... esas sandalias planas
con tiras sujetadas al tobillo, tan comentadas por todos, por
supuesto todas no eran idénticas, cada una se adaptaba al atuendo
que acompañaba.
Veamos el maquillaje.
Peter Philips, director de Dior Makeup
enmarco la mirada de todas la modelos en un intenso y llamativo cat
eyeliner, en distintos estilos para cada chica en negro o dorado,
los labios en un tono neutral pasaron a un segundo plano.
"He querido crear en más de 40
looks, una variación de trazos libres con eyeliner. El reto
ha sido el de personalizar cada una de las miradas de forma singular
y adudaz. He realizado un maquillaje a medida, como lo es la Alta
Costura" - Peter Philips
Las melenas estuvieron a cargo de Guido
Palau y su equipo, quienes realizaron un sencillo pero elegante
semirrecogido que no interfería con la visión de la parte superior
de los diseños.
Sin duda una colección sobria,
minimalista con toques de vanguardia.
¿Que les parecio a ustedes?
Para mi, hasta el momento la pareja de diseñadores han realizado una respetable labor y quisiera ver sus diseños por separado en un futuro, quien sabe...
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-Andhrea